Para fin de Año (chikas)

Los momentos íntimos que pasamos con nuestros chico(a), además de acercarnos a nuestra pareja, es la ocasión perfecta para disfrutar de nuestro cuerpo y sexualidad. Para nosotras las mujeres más que una conexión física, es una emocional y si esta no se logra, difícilmente podemos disfrutar de nuestros tiempo a sola con ese chico que tanto nos encanta.
Estas son algunas de las maneras en las que puedes alcanzar la satisfacción plena mientras tienes relaciones.
1-Relax
La mejor manera de disfrutar cada momento es relajándote y prestando atención a cada momento que estás viviendo. Si estás ansiosa , nerviosa y llena de tensión, no podrás disfrutar en lo absoluto.
2-La posición
Cada una tenemos la posición clave que nos hace llegar al orgasmo mientras tenemos relaciones. Cada mujer es diferente así que si aún no encuentras la tuya, practica con tu chico hasta que encuentras la mejor manera. La posición es clave es IMPORTANTE.
3-Confianza
Si no tienes confianza con tu pareja, ten la certeza de que no alcanzarás el orgasmo de ninguna manera. Tener la libertad de expresarte es esencial para que puedas disfrutar de tu sexualidad. Con la confianza puedes expresar abiertamente lo que te gusta o no mientras estás en plena acción.
4-Juegos
Para las chicas esto es bien importante. Nosotras somos mucho más emocionales y el juego de seducción es importantísimo. Antes de llegar a la cama hay muchos juegos que puedes practicar con tu pareja que te prepararan para alcanzar el placer máximo.
5-Palabras
Cada cual y sus gustos personales pero las palabras ayudan muchísimo a definir un momento íntimo. Eso es un tema que solamente tu y él conocen. Hay personas que gustan de tener apodos y llamarse de alguna manera espacial.
Para muchas de nosotras las palabras bonitas son importantes a la hora de la intimidad.
A cúantas de nosotras nos pasado que a la hora de estar con alguien nuevo nos da pena al principio ? Qué han hecho en estos casos ?

Hola a Todos

Ya esta esta en marcha de nuevo el mejor bloc del mundo …un saludos a todos los que mas de tres meses estuvieron esperendo por mi …..

Love

Love es una película francesa estrenada en 2015 y rodada en 3D. Es un drama erótico escrito y dirigido por Gaspar Noé…mis amigos esta pelicula se las recomiendo …trata el amor desde otro punto de vista …. entren y opinen…

Los secretos para aumentar la unión de la pareja

Al comienzo de una relación de pareja, el deseo de estar juntos el mayor tiempo posible y de sentir que vuelas con solo pensar en esa persona, prevalece a tal grado que sientes que lo que estás viviendo es una ilusión o un buen sueño que no quieres que termine.

Sin embargo, conforme pasa el tiempo esta magia se va disminuyendo y puede ocasionar que la relación se termine porque no se supo cómo mantener la chispa encendida.

Tener una relación requiere de dedicación y constancia para mantener a flote el amor que se tienen, sobre todo cuando se lleva mucho tiempo al lado de esa persona.

El problema es que muchas personas creen que por estar largo tiempo con su pareja, ya no deben conquistarla, ser atentos o tener algún detalle, cuando realmente nada de esto se debe dejar de hacer sin importar cuantos años estén juntos.

No tener estas actitudes, provoca que la relación se deteriore y se termine. Por ello, si quieres que esto no te ocurra a ti, debes mantener la llama de la pasión encendida, ¿cómo? Solo haz las siguientes 10 cosas. ¡Toma nota!

No utilices los celulares a la hora de comer

Al momento de comer, los celulares deben estar alejados de la mesa y de preferencia en modo silencio o apagados.

Por un momento olvídense de los pendientes del trabajo o la escuela, y aprovechen para platicar, coquetearse y disfrutar de la comida.

Bésense mucho

Sin importar lo que pase, jamás dejen de besarse aunque se tenga poco tiempo.

Besarse los ayudará a reducir su estrés, sentir deseo por el otro y a estar felices durante el día.

Lean el mismo libro al mismo tiempo

Aunque tengan gustos diferentes, traten de encontrar un libro que a ambos les agrade y léanlo al mismo tiempo.

Si lo leen de forma independiente en el mismo periodo de tiempo, sus pláticas serán más apasionadas, diferentes y generará mayor complicidad entre ambos.

Hagan ejercicio juntos

Compartir una actividad física con tu pareja, elevará su ritmo cardíaco y hará que su amor se incremente.

Asimismo, es una buena idea para combatir a la rutina y para aprender algo nuevo.

No dejen de abrazarse

Abrazarse por lo menos 15 minutos antes de dormir, les generará efectos positivos en el cuerpo y cerebro como una mejor conexión y reducción del estrés.

También es bueno hacerlo después de hacer el amor porque se sentirán más unidos.

No dejes de ser detallista

No es necesario que gastes mucho dinero en un regalo, pues basta con que le lleves a tu pareja un chocolate, le realices su comida favorita, le invites un café o simplemente le des una rosa que viste en el jardín.

El que estén juntos por mucho tiempo, no significa que los regalos ya no existen.

Cocinen juntos

Cocinen, ensúciense, llénense la cara de harina, huevos o chocolates, pero sobre todo diviértanse.

Además de que harán un rico platillo, trabajarán mejor en equipo y serán más responsables.

Recuerden los momentos chistosos

No olviden los sucesos que les causaron vergüenza o las cosas que les causaron mucha risa, sin importar lo ridículos que puedan ser.

Recordar lo vergonzoso también les hará recordar los momentos buenos y reirán mucho

Tengan sus hobbies individuales

Aunque pasar tiempo con tu pareja es importante, también lo es hacer cosas por tu cuenta.

Date el tiempo necesario para hacer las cosas que más te gustan y fomenta que tu pareja haga lo mismo. De esta forma se seguirán cultivando como persona y tendrás nuevas cosas divertidas que contarse.

No olviden los cumplidos y halagos

Aprovechen cada oportunidad para hacerse un cumplido o halagar las habilidades de cada quien.

Así la pareja sentirá que estamos atentos tanto a su aspecto físico como mental, además de que su felicidad y autoestima se incrementarán.

Según la ciencia, ¿con cuántas personas nos “deberíamos” acostar?

Dijo un día la célebre actriz Sharon Stone que “las mujeres son capaces de fingir un orgasmo, pero los hombres pueden fingir una relación entera”. ¿Qué debemos hacer para que algo así no suceda a chicos y chicas? ¿Podría ser que el número de personas con las que te vas a acostar en tu vida tuviera la respuesta?

No son pocos los estudios que se han realizado hasta hoy tratando de encontrar una respuesta a estas cuestiones. ¿Es buena la promiscuidad? ¿Hay algo de positivo en llegar vírgenes al matrimonio? Veamos qué dice la ciencia al respecto.

“El sexo sin amor es una experiencia vacía. Pero como experiencia vacía es una de las mejores”
-Woody Allen-

La ciencia y el número de personas con las que te deberías acostar en tu vida

Lo cierto es que no siempre sabemos si es bueno tener muchas relaciones sexuales o no. Es más, ¿hay motivo para estimar si hay un número de encuentros amorosos óptimo? Pese a su subjetividad derivada de la educación de cada individuo, la ciencia tiene respuestas.

En primer lugar, estimemos el estudio llevado a cabo por Illicitencounters. Según este portal y su trabajo, existe un número ideal de encuentros sexuales, 10. Esta es la cifra perfecta a partir de los resultados arrojados por sus investigaciones.

¿Por qué 10? Al parecer, esta es la cantidad de encuentros ideal según nosotros mismos, los seres humanos. Por encima de esta cifra consideramos a la persona promiscua, y por debajo la estimamos con poca experiencia. No obstante, según los encuestados, la cifra que realmente es desorbitada para el común de los mortales es el 20. Es decir, por encima de ese número, mucha gente piensa que están ante una persona demasiado promiscua, algo que genera inseguridad y desconfianza.

Otros estudios científicos sobre encuentros sexuales

A raíz de este estudio sobre encuentros sexuales, resulta interesante observar otras investigaciones y comparar los datos extraídos. Es el caso del trabajo llevado a cabo en el seno de la Universidad de de Michigan. Según sus resultados, las mujeres confiesan unos 9 amantes a lo largo de su vida frente a los 32 de los hombres.

“Los hombres temen más el sexo que las mujeres”
-Arthur Miller-

No obstante, otras investigaciones afirman que mientras los hombres tendemos a exagerar estos números, las mujeres hacen todo lo contrario, rebajando el número de sus experiencias. Si fuese así, ¿tal vez alcanzamos una cifra entre los 10 y los 20 amantes?

De esta forma quizás podríamos verificar la cifra que ronda los 10 amantes como la ideal. No obstante, siempre hay que recordar que estos estudios proceden de investigadores norteamericanos. ¿Qué pasaría en naciones mucho más liberales en este sentido como Cuba o Brasil? Es posible que los resultados fuesen diferentes.

Cuidado con el número de amantes, te podría llevar al divorcio

Precisamente otro estudio de la Universidad de Utah estima que las mujeres que tuvieron más de 10 amantes tienen una probabilidad mayor de acabar divorciadas. Este dato contrasta con aquellas que solo mantuvieron relaciones con una o dos personas, que al parecer también tienen muchas papeletas para terminar con su matrimonio antes de la cuenta.

El investigador jefe Nicolas H. Wolfinger, cuya especialidad son las parejas, analizó la tasa de divorcios en Estados Unidos para llegar a esta conclusión al combinarla con la conducta sexual femenina. De esta forma concluyó que las tendencias cambian radicalmente. Hace 40 años más del 20% de las mujeres afirmaban llegar vírgenes al matrimonio. Hoy solo el 5%. Y curiosamente, cuantas más parejas amorosas previas a casarse había tenido una chica, mayor era la posibilidad de que la relación acabase en divorcio.

Estos datos contrastan con los comentados en cuanto a mujeres con poca experiencia sexual previa. Wolfinger acudió a investigaciones del Instituto de Estudios de la Familia, y encontró que esta misma tendencia de divorcios se encontraba en aquellas chicas con menos de 3 relaciones previas.

Con cuántas personas te has de acostar antes del matrimonio

En definitiva, la ciencia estudia las tendencias sociales y psicológicas humanas. De ello se pueden extraer datos generales que ni mucho menos se deben convertir en dogma. Es decir, que el hecho de que una persona se acueste con muchas otras no significa que su futuro matrimonio acabe antes de tiempo. Y eso si se casa, claro está.

Así, a modo de conclusión, podemos decir que tal vez 10 sea un número ideal y redondo. Pero quizás habría una propuesta diferente que realizar en este sentido. Sería algo como haz lo que te plazca cuando quieras. Te tienes que acostar si te apetece, y si no, pues no. Mientras no molestes a nadie, disfruta y vive. Lo que tenga que ser, será, pero todo está en tu mano. En realidad, tú decides. Todo lo demás son datos, números, tendencias, ideas… que no dejan de ser curiosas y de darnos una idea de general de cómo percibimos la sexualidad en cada sociedad o grupo de estudio.

Los cinco complejos sexuales más comunes de las mujeres

Si hay un momento donde el ser humano puede sufrir una gran inseguridad y sentir que no es tan perfecto como creía, es durante el sexo, lo que puede convertir de ese momento divertido en algo estresante o terrible.

Todos hemos tenido complejos sexuales en algún momento, pero las mujeres son quienes más los sufren debido a la imagen que la sociedad impone y los prejuicios que existen en torno al comportamiento femenino.

El problema es que todos estos complejos impiden disfrutar plenamente de la sexualidad y del placer, lo que a la larga afecta la calidad de vida.

Existen muchos complejos sexuales, pero en particular hay cinco que más afectan a las mujeres, los cuales te decimos a continuación.

“¿Y si no le gusta mi cuerpo?”

Es el principal complejo que provoca que las mujeres estén más al pendientes de la celulitis, las ”lonjitas”, las estrías el tamaño o forma de pechos o trasero, que les impide concentrarse y disfrutar del acto sexual.

“Va a pensar que soy fácil”

Esto es lo que impide a millones de mujeres a tener sexo casual, oral o anal, pues “no es bien percibido por la sociedad”.

A pesar del alto deseo sexual que tengan, en la mayoría de los casos se frenan por la respuesta que pueden recibir, que creen será la peor.

“Me da miedo intentar algo diferente”

Muchas veces las mujeres se muestran pasivas y ceden el control de los juegos eróticos a sus parejas porque creen que si actúan diferente, darán una mala imagen.

“¿Y si no logro satisfacerlo?”

Este complejo surge principalmente por la imagen que se ha difundido de la mujer durante el sexo, en donde debe ser multiorgásmica, llegar al éxtasis rápidamente, ser actriz prono y estar a la total disposición de los deseos del hombres.

Si no hacen esto, muchas sienten que son inferiores o poco hábiles sexualmente, cuando realmente no es así.

¿Qué piensan los hombres?

A diferencia de todos los temores de las mujeres, los hombres en la mayoría de los casos, no se fijan ni en uno de los “defectos” que ellas creen tener.

“Si bien los hombres actualmente prestamos mucha más atención a nuestra estética, en el momento del sexo no nos condiciona tanto, como les ocurre a las mujeres. Si bien nos atraen las mujeres con ciertas características que todos más o menos sabemos, en el momento de un encuentro erótico los hombres enfocamos nuestra atención en lo que nos atrae y excita de la imagen de la mujer, por lo tanto esos supuestos ‘defectos’ pasan a segundo plano”, dice el sexólogo Ezequiel López Peralta.

López Peralta revela que lo que realmente los hombres desean, no son escenas pornográficas, que aunque son excitantes, no son lo que más les causa deseo. Los juegos de seducción, el erotismo o demorar los tiempos de culminación del acto sexual, así como investigar las zonas erógenas más allá de lo genital, es lo que realmente les encanta.

“La sexualidad pasa por poner en juego la mente, y la mujer que sepa aprovechar su inteligencia erótica será aquella que los hombres nunca van a olvidar”, menciona.

Asimismo, señala que una mujer que tiene una buena vida sexual no es aquella modelo perfecta que protagoniza películas porno, sino que es quien siente deseo, se excita sin problemas, alcanza el orgasmo, tiene las fantasías que desea, se siente plena, relajada y complacida.

“El acto sexual es, entre otras cosas, un espacio de desarrollo personal en el que expresamos deseos, nutrimos nuestra autoestima, ponemos en juego la creatividad y el afecto”, menciona.

¡A romper los complejos!

Para que las mujeres eliminen todos los complejos, el especialista recomienda lo siguiente:

  • Darse permiso a sí misma para mostrarse, sentir, expresarse y pedir
  • Elegir un compañero de mente abierta para sacar la “mujer sensual” que está adentro
  • Identificar y criticar los pensamientos negativos que pasen por la mente
  • Poner en su lugar las creencias más sensatas y adecuadas para cada persona

Lo más importante es expresar todo lo que se tenga guardado. Con el tiempo, esto hará que los complejos se desvanezcan.

Carta de un padre a una hija…Especial por dìa de los padres…

Mi peq3-6ueña:

La vida es complicada, es extraña, es mistica, es un instante q se nos va a cada segundo. La vida es un suplicio ingenioso de la naturaleza q nos hace sentirnos confiados para cuando menos preparados estemos arrebatarnos lo poco q tenemos. La vida es una oportunidad q debemos aprovechar, una belleza para admirar, un sueño por hacer realidad, un reto q afrontar, un juego q jugar, una riqueza para conservar, un misterio q descubrir, una promesa q cumplir. La vida es amor para sentir, es una tristeza q superar, un himno q cantar, una felicidad q merecer. La vida es una aventura q vivir…..por eso…no lo dudes, se feliz y aprovecha cada segundo, cada instante, cada momento,cada alegria, cada sentimiento….por eso…..no lo dudes mi pequeñita sal  ……vivela…. yo te guiarè…

A mi padre

Hoy me gustaría dedicarle algunos pensamientos a un hombre sencillo: mi padre. No lo hago por cumplir con los dictados de las convenciones sociales, ni por estar a tono con una fecha del calendario.

Mis porqués no se sustentan en básicas cuestiones de merecimiento o compromiso. Hace casi 15 años la vida me obligó a decir «papá» el doble, incluso el triple de las veces que me habrían tocado, de no haberse convertido la palabra «mamá» en grito ahogado por la ausencia impuesta.

Entonces, me permito regalarle estas palabras —a punto de convertirse en promesas de silencio— por haber llenado con tantos poquitos un espacio condenado al enojo y la melancolía, por restaurar las noches para obsequiarme los días y por zurcir afectos para multiplicarme el amor. Gracias a él supe que aunque tenía una esquina solitaria en el corazón, también poseía otros espacios fecundos.

Profeso un odio casi sobrenatural por el vocablo «huérfana». En una ocasión, en la etapa de la secundaria básica —¡qué edad tan complicada para asumir posturas y comprender los enredos de los adultos!—, los profesores organizaron una reunión con las madres (solo las madres) de los alumnos, para discutir cuestiones relacionadas con un concurso de cocina que querían realizar como actividad extraescolar.

Todo se trastocó en miedo cuando a alguien se le ocurrió decir: «Y en el caso de ella, ¿qué hacemos? Es huérfana de madre». Pero mi papá, que tuvo que aprender por mí a manejar el arte culinario (y muchos otros) por la vía más dolorosa del ensayo y error, no dejó que eso me afectara. «Ya pensaremos en algún mejunje o sambumbia», —esos eran los códigos teórico-conceptuales utilizados para designar todos los «inventos» de la haute couisine salidos del empeño y la voluntad de mi progenitor. Tal vez precisamente ahí radique mi gusto desmedido por las pizzas.

Ese día comprendí que no tener conmigo a mi mamá no significaba que estuviese desprotegida, desabrigada, ni carente… Ella no estaba, pero estaba él para encargarse de los complicados asuntos de la cocina, de atender una casa, velar mis sueños durante las crisis de asma, bajar las fiebres, acompañarme a las fiestas y cuidar que no desviara mi vida por caminos incorrectos. Aunque, en no pocas ocasiones, me dejó con toda intención tomar algún que otro sendero equivocado, pues «nadie escarmienta por cabeza ajena».

Ahora que lo analizo entiendo que la historia de mi vida ha tenido en mi padre el mejor de los artífices y el más crítico de los lectores. Me mostró —muchas veces en silencio, porque hablar no es su fuerte— cómo ser una sobreviviente. Me enseñó a ganarle la partida a la soledad, a pedir perdón a tiempo y a reconocer el valor de la modestia y la perseverancia.

Los cuentos nocturnos de Juan y las habichuelas mágicas, la minuciosa observación del cielo para enseñarme a identificar la Osa Mayor, las galletas de chocolate —que todavía me compra—, las clases espontáneas de Geografía, Historia Universal, carpintería, electricidad y béisbol; los millones de muñecas que me compraba y la paciencia con que peinaba mi pelo rebelde, me demostraron que mi papi, aunque parece un individuo rudo y temible, es la bondad hecha hombre.

Chucho —así le dicen desde pequeño a mi viejo, aunque no se llama Jesús, sino Alberto— tenía la fórmula mágica para hacerme dormir: acariciaba mi cabeza con sus manos grandes de obrero ferroviario. Y aunque los años las han llenado de temblores y artrosis, no han podido privarlas de la fuerza para continuar ayudándome a crecer.

A mi padre le debo ser quien soy. Por eso cada vez que me miro al espejo, me alegro, con orgullo desmesurado, de ser su versión femenina: de tener sus ojos, su nariz, el mismo lunar en el cuello, sus manías, su carácter contradictorio, su esencia…

Cada experiencia que he tenido a su lado me ha hecho darme cuenta de que yo estoy en este mundo con cuota reforzada de papá. El mío no asumió simplemente el rol mamá-papá, ni se remitió a ocupar el cargo de padre de familia. El mío ha sido (es) toda mi familia.

Tocame asi …escrito por un amiga..

Dicen, y quien lo probó lo sabe, que cuando alguien a quien deseamos simplemente nos roza, sentimos cosquillas, se nos pone la piel de gallina, comienzan las mariposas a revolotear en el estómago, se nos aflojan las rodillas, y, por supuesto, nos excitamos.

Después de enamorarme como una demente unas cuantas veces puedo dar fe de todos esos síntomas deliciosos. Y es que la piel es tan sensible que recibe cada caricia como una descarga eléctrica. Pero todo ese erotismo puede diluirse con la misma intensidad con que se desató. Suena trágico, pero es así.

Tal vez he tenido mala suerte algunas veces en mi vida sexual, pero me he topado con hombres que en público me susurran al oído, me aprietan la cintura, me acarician el pelo, etc., etc., etc.; mientras que en la intimidad solo les interesa la penetración y nada más. Claro, no siempre se repite esta escena, pero me ha ocurrido. ¿A ustedes también?

Esta situación llega a ser incómoda, desconcertante, desagradable, y hasta consigue disminuir el deseo. Especialistas en sexología reconocen que esto sucede frecuentemente y alegan al respecto que el erotismo en los hombres está más focalizado en los genitales, mientras que para las mujeres las zonas erógenas están en todo el cuerpo. Por eso, para ellos la penetración puede ser más que satisfactoria en un acto sexual y para nosotras no.

La verdad es que resulta difícil lidiar con este problema, pero es el momento en que la pelota está de nuestro lado de la cancha y nos corresponde hacer algo. Si no nos preocupamos por nuestro placer, ¿quién lo hará? Una opción es guiar a la pareja hacia lo que nos gusta o sencillamente hacérselo saber. No soy tan ingenua para creer que es tan simple como lo digo, pero sí tengo claro que no vale la pena conformarse, al menos hay que intentarlo.

En el libro Mujeres: la sexualidad secreta, un texto escrito a cuatro manos por una periodista y una psicóloga, corroboré que los hombres suelen sentirse extremadamente atraídos por los pezones, un área sin dudas muy erógena, pero ¡vamos!, que no estamos hechas solo de senos, el cuerpo es mucho más. Pero ellos no son adivinos y si no se los hacemos notar tal vez nunca lo descubran.

Según un artículo que encontré en mi búsqueda de información, las principales zonas erógenas son la boca, las orejas, el cuello, la espalda en la parte de la columna vertebral, los pechos, la zona del ombligo e inmediatamente por debajo de él, las nalgas, las caderas y las rodillas; no obstante, cada cuerpo es diferente. Otro problema es que la mujer no sepa qué le gusta y qué no, pero eso tiene solución.

Preguntando por aquí y por allá, mis amigas me confirmaron algunas de estas áreas, y una confesó que entre las suyas se encuentran los muslos y los pies, y que la estimulan muchísimo los soplidos. A mí, por ejemplo, me encanta que me besen, acaricien y muerdan la espalda. Un masajito es uno de los mejores afrodisíacos.

Cada quien sabrá qué hace y qué se deja hacer en la intimidad, pero ni la biología, ni la prisa, ni el cansancio son justificaciones para simplificar el placer al esquema mete-saca. El cuerpo está repleto de zonas erógenas, él en sí mismo lo es, y cada pedacito de carne que nos haga gemir vale la pena tenerlo en cuenta en el acto sexual…. Interesante…

Del Amor y otrossss

El tema de tener relaciones en la primera cita parece inagotable. Existen quienes sí lo aceptan y otras que no están de acuerdo. “Es que si lo haces, ya no te tomará muy en serio”, dicen muchos. Sin embargo, hay veces que pasa justo lo contrario.

No voy a mentir. Encontrar historias de sexo ocasional (hace referencia a la práctica de sexo entre personas cuyo vínculo puede englobar desde un encuentro de una noche hasta una relación romántica) con finales a la: “y fueron felices por siempre”, es algo un poco difícil. Sin embargo, estoy seguro de que el cuento de hadas contemporáneo, que comienza con un encuentro casual y que termina en una relación seria, es cada vez más frecuente, pero no todo el mundo lo admite por vergüenza o por temor al juicio de los valores morales de quién sabe quiénes.

Existen muchas personas que le cuesta contar con soltura que su relación de ensueño no nació de una escena llena de romance, sino de una decadente noche de copas, hay quienes sí admiten que el sexo casual y sin expectativas es un camino que puede derivar en un noviazgo formal (o incluso en matrimonio).

Recuerda que en el amor no hay reglas, y cuando te toca, ¡te toca!

Hay algun@s que dicen “PODRÍA DECIR QUE DESDE ESE DÍA NO VOLVÍ A ESTAR SEPARAD@ DE ÉL”, “CUANDO MENOS ME DI CUENTA, YA TENÍA UN NOVI@”, todas tienen diferentes historias.

SIN MIEDO AL QUÉ DIRÁN

Tener o no sexo en la primera cita (o en la trigésima cuarta) es una decisión que te corresponde a ti. Está bien que quieras buscar el apoyo o la validación de tus amig@s, pero la verdad es que nadie sabe cómo te sientes o qué deseas mejor que tú. Hoy en día cualquiera te da consejo y no se puede estar oyendo todo lo que dicen. En mi concepto personal hazlo solamente si estás convencido, como dice el dicho no te guíes por cabezas mas vanas que las tuya. Lo importante es que te protejas con anticonceptivos y preservativos, y que recuerdes que ni siquiera en los cuentos de hadas todos los sapos se convierten en príncipes.

La vida es una sola y no se puede estar viviendo con el qué dirán y qué pensarán los que nos rodean, al final no se queda bien, por nuestro actuar ya sea bueno o malo, casi siempre escucharemos  toda clase de  comentarios.. Por eso es mejor que cada quién haga lo que quiera y lo que estime conveniente para uno mismo. Si no funcionó, con la decisión que tomaste, no te preocupes por muy malo que sea lo que pase es tu experiencia, porque de eso se trata de que tu vida sea una experiencia y de los errores es que aprendes.No se cobran los comentarios…